GAME OVER

 

 

Hay varias recomendaciones, sugerencias u opiniones sobre cuándo debe finalizar una sesión de juego.

Para el jugador serio y responsable en realidad da igual. Lo importante es jugar bien y no cometer errores. Así el margen de la casa será el más bajo posible.

¿Cuántas rondas jugar? Pues mientras el jugador esté a gusto y disfrutando, las que considere oportuno. Evidentemente, a mayor cantidad de manos jugadas, mayores pérdidas de dinero. Es el precio del entretenimiento. Pero un precio pequeño si el jugador apuesta poco y juega bien.

A continuación se ven otras opciones o recomendaciones clásicas.

 

Jugar una cantidad fija de tiempo

Es bastante buena opción, pero puede ocurrir que el jugador tenga que irse en un momento en el que está disfrutando. O al contrario, que se le haga demasiado larga la partida si no está cómodo. Una buena idea es flexibilizar un poco este tiempo, acortándolo algo si la sesión no es agradable o alargándolo en caso contrario.


Dejarlo si se alcanza una cantidad de dinero considerable

Por ejemplo cuando se duplica el capital inicial. No es tampoco mala idea, pero puede ocurrir que se consiga demasiado pronto y apetezca seguir. De todas formas la sensación de salir del casino con el doble del dinero puede compensar a la sensación de querer haber jugado un poco más.

 

Jugar con las ganancias

Si se consigue ganar algo de dinero, entonces se juega solo con ese beneficio y se conserva el capital original sin tocar. De esa manera el jugador se asegura que saldrá del casino sin perder nada.

Estamos en el mismo caso que los anteriores. Puede que ese beneficio sea corto y permita jugar poco tiempo, puede que nunca se llegue a tener beneficios.


Jugar hasta que deje de ser divertido

Es la mejor opción. Jugar no debe ser nunca un acto que se haga por rutina o compulsión, sin disfrutar de lo que se está haciendo.

Si el hecho de jugar empieza a ser molesto o tedioso, es mejor dejarlo. Puede ocurrir si:

 


Jugar hasta que se acabe el dinero

Si llega esa circunstancia, es mejor dejarlo y no ir al cajero. El jugador debe tener un capital destinado a la sesión, el que quiera, pero que sea una cantidad despreciable respecto a su economía personal. Una cantidad muy pequeña destinada a un rato de diversión. Y a ser posible que aguante los altibajos que se producirán a lo largo de las partidas (véase la sección Manejando el dinero).

Otra cosa que puede ocurrir es que el dinero se acabe de repente cuando se ha hecho una apuesta muy fuerte.

En ese caso ocurren dos cosas:

Lo mejor es irse.